Gente de Professional: Historias de vivencias laborales durante y después del confinamiento

Compatibilizar el trabajo en casa, los niños y las reuniones online, volver a la oficina y de nuevo al hogar: todavía nos estamos adaptando a la llamada nueva normalidad. Hemos pedido a tres personas que compartan con nosotros sus experiencias de este año.

En febrero, Stefano Desiderio, responsable de IT Business Solutions, y su familia acababan de mudarse a su nuevo hogar, situado a solo 100 metros de donde Stefano trabajaba entonces, el centro de datos de Pordenone.
El confinamiento decretado pocos días después en Italia le impidió disfrutar de su breve trayecto a la oficina.

“No me costó mucho acostumbrarme a trabajar desde casa ni noté diferencias de productividad, pero al poco tiempo tuve que reconsiderar cómo funcionaba”, recuerda. “Siempre que se produce un cambio tienes que replantearte la forma en que haces las cosas, en mi caso fue una experiencia positiva”.

 

Sin embargo, con tres hijos de 7, 13 y 16 años, el tema se complicó cuando cerraron los centros escolares. Logró habituarse a una disciplina para separar el trabajo del tiempo en familia y, como cocinero de la casa, cada día dedicaba una hora a mediodía a cocinar y estar con sus hijos.

¿Todavía más reuniones?

Para gestionar su equipo a distancia, decidió aumentar el número de reuniones y consultas virtuales. “Pero conseguimos que fueran cortas, centrando las conversaciones para poder consensuar las prioridades enseguida”, aclara. “La gente lo apreciaba, porque se sentían menos solos a falta de la presencia física de sus compañeros”.
Considera un reto mantener el nivel de interacción entre compañeros mientras continúan las restricciones.

“Esto es aún más importante para los más jóvenes de la empresa, que necesitan pasar tiempo con empleados experimentados a fin de evolucionar”, afirma. “Pero funciona en ambos sentidos. Yo también necesito estar cerca de personas jóvenes, con opiniones e ideas nuevas que rompan nuestra rutina de trabajo clásica, así que hemos de encontrar nuevos canales para interactuar”.

Ver el lado positivo

También han tenido que adaptarse considerablemente quienes estaban habituados a desplazarse por trabajo. Un ejemplo es Corey Siegel, chef ejecutivo de la empresa en Norteamérica, que disfrutaba con sus trayectos semanales por el país realizando demostraciones preventa y formación posventa.

Cuando los viajes se interrumpieron súbitamente en marzo y quedó confinado en la cocina de su casa, reavivó su pasión culinaria ideando nuevas recetas. Además, tuvo que encontrar los ingredientes adecuados para desempeñar su trabajo en el mundo virtual.

“Dediqué tiempo a crear presentaciones digitales y a la formación, y produje un montón de material que podía utilizarse de forma remota. Aunque el destinatario inicial era nuestro equipo de ventas internas, unos cuantos reajustes sirvieron para usarlo también con los clientes”.

Siegel volvió a viajar al cabo de unos meses, pero el receso le permitió conocer mejor el encanto y las ventajas de las herramientas digitales.

“Lo ideal es compaginar las demostraciones presenciales y la formación digital”, afirma. “En las demostraciones son imprescindibles los sentidos: desde la textura y la sensación de los productos hasta el olor y el sabor de los alimentos que se cocinan, mientras que la formación digital posventa es práctica y rápida para los chefs que siempre están muy ocupados”.

 

Ahora que puede desempeñar su trabajo así, también le resulta más cómodo y eficaz. “Siempre es bueno extraer conclusiones positivas de situaciones difíciles”.

Todos estamos juntos en esto

Cristina Zuliani, directora de 360 Innovation-Activation, destaca dos aspectos positivos del confinamiento en el ámbito laboral: la igualdad y la solidaridad. Sin olvidar el reto de las reuniones de equipo.

“No es nada raro tener de fondo el ruido de los niños jugando, ladridos de perros, timbrazos de repartidores de Amazon, problemas de conexión a Internet…”, recuerda. “Eso nos ha ayudado a ser más diligentes y comprensivos en cuanto a las necesidades y las circunstancias de los demás. Ha surgido mucho respeto y positividad a la hora de comprender las dificultades para conciliar el trabajo desde casa y la familia: se han vuelto importantes las palabras agradables, las sonrisas y compartir mucho”.

Zuliani reconoce que a veces le ha costado mucho teletrabajar con dos niños de 5 y 7 años que se disputan la atención de mamá y papá en medio de plazos límite a punto de vencer.

“Muchos compañeros y amigos se encontraban en la misma situación y experimentamos un gran sentimiento de apoyo mutuo y solidaridad”, añade. “Con independencia del género, cargo o antigüedad en el trabajo, la pandemia y el confinamiento han supuesto dificultades para todo el mundo, tanto para las familias como para las personas que viven solas”.

Gente de Professional: Historias de vivencias laborales durante y después del confinamiento 2021-02-09T11:45:26+00:00 Electrolux Professional

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